Medicamentos para la diabetes

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Medicamentos para la diabetes

La diabetes es una enfermedad crónica que se caracteriza por un nivel elevado de glucosa (azúcar) en la sangre, debido a una deficiencia o una resistencia a la acción de la insulina, la hormona que regula el metabolismo de la glucosa.

La diabetes puede causar complicaciones graves en diversos órganos y sistemas del cuerpo, como el corazón, los riñones, los nervios y los ojos.

Los medicamentos para la diabetes son aquellos fármacos que ayudan a controlar el nivel de glucosa en la sangre, ya sea aumentando la producción o la sensibilidad a la insulina, o disminuyendo la absorción o la liberación de glucosa. Los medicamentos para la diabetes se clasifican en diferentes grupos, según su mecanismo de acción, su forma de administración y sus efectos secundarios.}

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¿Qué tipos de medicamentos para la diabetes existen?

Los tipos de medicamentos para la diabetes más comunes son los siguientes:

Insulina

Es la hormona que permite que la glucosa entre a las células y se utilice como fuente de energía. La insulina se administra mediante inyecciones subcutáneas, con una jeringa, una pluma o una bomba de infusión. Existen diferentes tipos de insulina, según su duración y su inicio de acción, como la insulina rápida, la insulina regular, la insulina intermedia y la insulina prolongada.

La insulina es el único tratamiento para la diabetes tipo 1, y también se usa en algunos casos de diabetes tipo 2, cuando los otros medicamentos no son suficientes o están contraindicados. Los efectos secundarios más frecuentes de la insulina son las hipoglucemias (bajadas bruscas del nivel de glucosa en la sangre), las reacciones alérgicas en el lugar de la inyección y el aumento de peso.

Metformina

Es un medicamento que pertenece al grupo de las biguanidas, que actúa disminuyendo la producción de glucosa por el hígado y aumentando la sensibilidad de las células a la insulina. La metformina se administra por vía oral, en forma de comprimidos o de solución líquida.

La metformina es el medicamento de primera elección para la diabetes tipo 2, ya que tiene un buen perfil de seguridad y eficacia, y no provoca hipoglucemias ni aumento de peso. Los efectos secundarios más comunes de la metformina son las molestias gastrointestinales, como náuseas, diarrea, flatulencia y pérdida de apetito.

La metformina está contraindicada en personas con insuficiencia renal, hepática o cardíaca, o con acidosis láctica, una complicación grave que se produce por la acumulación de ácido láctico en la sangre.

Sulfonilureas

Son medicamentos que pertenecen al grupo de las secretagogos, que actúan estimulando la secreción de insulina por el páncreas. Las sulfonilureas se administran por vía oral, en forma de comprimidos.

Las sulfonilureas son medicamentos eficaces para reducir el nivel de glucosa en la sangre, pero tienen el inconveniente de que pueden provocar hipoglucemias y aumento de peso. Los efectos secundarios más frecuentes de las sulfonilureas son las reacciones alérgicas, las alteraciones hematológicas, las alteraciones hepáticas y las interacciones con otros medicamentos.

Las sulfonilureas están contraindicadas en personas con alergia a este tipo de fármacos, con insuficiencia renal o hepática, o con diabetes tipo 1 o cetoacidosis diabética, una complicación grave que se produce por la falta de insulina y la acumulación de cuerpos cetónicos en la sangre.

Inhibidores de la alfa-glucosidasa

Son medicamentos que pertenecen al grupo de los inhibidores de la absorción de glucosa, que actúan bloqueando la acción de las enzimas que descomponen los carbohidratos en el intestino, lo que retrasa la absorción de la glucosa y evita los picos de glucemia después de las comidas.

Los inhibidores de la alfa-glucosidasa se administran por vía oral, en forma de comprimidos, y se deben tomar al inicio de cada comida principal. Los inhibidores de la alfa-glucosidasa son medicamentos que tienen un efecto moderado sobre el nivel de glucosa en la sangre, y que no provocan hipoglucemias ni aumento de peso.

Los efectos secundarios más comunes de los inhibidores de la alfa-glucosidasa son las molestias gastrointestinales, como flatulencia, diarrea y dolor abdominal. Los inhibidores de la alfa-glucosidasa están contraindicados en personas con enfermedades intestinales, como enfermedad inflamatoria intestinal, obstrucción intestinal o síndrome de malabsorción, o con insuficiencia renal o hepática.

Inhibidores de la DPP-4

Son medicamentos que pertenecen al grupo de los incretínicos, que actúan potenciando la acción de unas hormonas llamadas incretinas, que se liberan en el intestino después de las comidas y que estimulan la secreción de insulina y frenan la producción de glucosa por el hígado.

Los inhibidores de la DPP-4 se administran por vía oral, en forma de comprimidos, y se pueden tomar una vez al día, sin importar el horario de las comidas. Los inhibidores de la DPP-4 son medicamentos que tienen un efecto moderado sobre el nivel de glucosa en la sangre, y que no provocan hipoglucemias ni aumento de peso.

Los efectos secundarios más comunes de los inhibidores de la DPP-4 son las infecciones respiratorias, las infecciones urinarias, las cefaleas y las reacciones alérgicas. Los inhibidores de la DPP-4 están contraindicados en personas con insuficiencia renal o hepática, o con antecedentes de pancreatitis, una inflamación del páncreas que puede ser muy dolorosa y peligrosa.

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Agonistas del receptor de GLP-1

Son medicamentos que pertenecen al grupo de los incretínicos, que actúan imitando la acción del GLP-1, una de las incretinas más importantes, que estimula la secreción de insulina y frena la producción de glucosa por el hígado, además de reducir el apetito y el vaciado gástrico.

Los agonistas del receptor de GLP-1 se administran mediante inyecciones subcutáneas, con una pluma o una bomba de infusión. Existen diferentes tipos de agonistas del receptor de GLP-1, según su duración y su frecuencia de administración, como el exenatida, el liraglutida, el dulaglutida y el semaglutida. Los agonistas del receptor de GLP-1 son medicamentos que tienen un efecto potente sobre el nivel de glucosa en la sangre, y que además pueden provocar una pérdida de peso significativa.

Los efectos secundarios más comunes de los agonistas del receptor de GLP-1 son las molestias gastrointestinales, como náuseas, vómitos, diarrea y dolor abdominal. Los agonistas del receptor de GLP-1 están contraindicados en personas con enfermedad tiroidea, con antecedentes de pancreatitis o de cáncer de páncreas, o con alergia a este tipo de fármacos.

Inhibidores del cotransportador de sodio y glucosa tipo 2 (SGLT2)

Son medicamentos que pertenecen al grupo de los inhibidores de la reabsorción de glucosa, que actúan bloqueando el transporte de la glucosa desde el riñón hacia la sangre, lo que provoca una eliminación de la glucosa por la orina.

Los inhibidores del SGLT2 se administran por vía oral, en forma de comprimidos, y se pueden tomar una vez al día, preferiblemente por la mañana. Los inhibidores del SGLT2 son medicamentos que tienen un efecto potente sobre el nivel de glucosa en la sangre, y que además pueden provocar una pérdida de peso y una reducción de la presión arterial.

Los efectos secundarios más comunes de los inhibidores del SGLT2 son las infecciones genitourinarias, la deshidratación, la hipotensión y la cetoacidosis diabética. Los inhibidores del SGLT2 están contraindicados en personas con insuficiencia renal, con enfermedades genitourinarias, con antecedentes de amputación o de enfermedad cardiovascular, o con alergia a este tipo de fármacos.

¿Cómo se elige el medicamento adecuado para la diabetes?

El medicamento adecuado para la diabetes depende de varios factores, como el tipo y la duración de la diabetes, el nivel de glucosa en la sangre, el peso corporal, la presencia de otras enfermedades o condiciones, la tolerancia y la preferencia del paciente, y el costo y la disponibilidad del fármaco.

Por lo general, el tratamiento de la diabetes se inicia con cambios en el estilo de vida, como la dieta y el ejercicio, y con metformina, que es el medicamento de primera línea para la diabetes tipo 2. Si el nivel de glucosa en la sangre no se controla adecuadamente con metformina, se puede añadir otro medicamento, como una sulfonilurea, un inhibidor de la DPP-4, un agonista del receptor de GLP-1, un inhibidor del SGLT2 o insulina.

La combinación de medicamentos se debe ajustar según la respuesta y la tolerancia del paciente, y según las recomendaciones del médico.